
Pintame de colores, dibujame surcos con tus labios.
Desnudame despacito, que resbalen tus dedos por mi piel.
Y cuando llegues a mi entrepierna, entretente, parate, mi volcán esta a punto de estallar.
He decidido que esta vez NO.
La noche ha sido como me habías prometido.
Imaginas.
Me miras,
me presientes,
me deseas,
me acaricias,
me besas,
me desnudas,
me respiras,
me lames,
me chupas,
me palpas,
me adormeces,
me contemplas,
me inflamas,
me apetece,
me despiertas,
me iluminas,
me fascinas,
me babeas,
me gustas,
me entremezclo,
me estremezco,
me caliento,
me enloqueces,
me buscas,
me resucitas y me entrego.
Me he dado cuenta, que lo que mas me pone es tomar yo la iniciativa en el sexo.
Aun recuerdo tu primera llamada.

Estuve esperando tu llamada hasta bien entrada la noche.
La copa de vino reposando semivacia encima de la mesita de noche, yo vestida para la ocasión, mejor semi desnuda esperando tu llegada.
Ese camison negro que me regalaste hace ya un tiempo, ese que tanto te gusta quitarme.
Medias negras...con ligueros por supuesto.
Luz tenue, las que daban unas cuantas velas, esparcidas por la habitación, aroma vainilla, que despierta tus deseos y los mios.
Pero hoy no llamaste.
Me dormí pensando en ti y, te soné.
Te soñe como se sueñan los amantes, todo deseo, todo pasión.
Y me desperté mojada de ti, de tus besos soñados, de tus caricias en mi sexo, de tus palabras llenas de lujuria.
Y sigo esperando.