
Hoy ha sido distinto.
Despues de muchos dias has venido a mi.
La sorpresa a sido mayúscula.
La llamada al timbre ya me ha descolocado, no suelo recibir visitas, y menos sin avisar.
Estaba recien levantada, los rizos revueltos, una camiseta vieja era todo lo que me cubria.
Los ojos aún pequeñitos, molestos por la luz, y tu en el dintel de la puerta, Dios, por poco me muero.
Me has cogido la cara con las dos manos y me has besado, las piernas apenas si me respondian, no se si cerramos la puerta, me levantaste en volandas, me has tocado, como si en ese momento empezaras a descubrirme por vez primera, me has besado todos los rincones de mi cuerpo.
No hemos hablado, solo nos hemos amado como hacia tiempo que no lo haciamos.
Despues pense que me he sentido como si estuviera en el cielo y tu cocinaras las estrellas solo para mi.